Herramienta gratuita
Cuatro preguntas sobre tu aplicación y te decimos qué serie y qué resolución te corresponden. Empieza por lo que inspeccionas, no por la ficha técnica.
¿Qué tipo de inspección realizas?
Define la familia de cámara, que es la decisión que más pesa.
Porque la resolución no dice nada por sí sola. Un detector de 640 × 480 con el lente equivocado mide peor que uno de 384 × 288 bien elegido. La secuencia correcta es aplicación, distancia y tamaño del objetivo; la resolución sale de ahí, no al revés.
No es que una sea profesional y la otra no. La G cubre el mantenimiento eléctrico y mecánico de rutina a distancias normales. La SP está pensada para inspecciones prolongadas o en activos de difícil acceso: su mecanismo rotativo permite mantener una postura de trabajo estable en equipos altos o bajos, que en una jornada completa deja de ser un detalle.
Cuando midas por encima del rango de una cámara convencional: hornos, fundición, vidrio, refractarios y procesos térmicos. La variante H extiende la medición sin perder exactitud. Para equipo eléctrico y mecánico normal no hace falta.
Solo si inspeccionas a más de diez metros o mides objetivos pequeños desde lejos: acometidas, líneas aéreas, media tensión sin acercarse. Con el lente estándar a esas distancias la cámara promedia el calor con el fondo y reporta una temperatura falsamente baja.
Siguiente paso
Un ingeniero revisa tu caso y responde en menos de 24 horas con un alcance concreto. Si es una emergencia, llama directo a la guardia.